lunes, 4 de diciembre de 2006

QUERER VS. AMAR

El otro día me dice mi hermana: no sé qué voy a estudiar. Quiero hacer tantas cosas pero no sé si las voy a poder completar o lograr.

Creo que es ahí en realidad donde comienzan los problemas en el "quiero...", muchas veces tenemos las ganas y queremos hacer tantas cosas, el problema es que nunca las llegamos a amar tanto como para lograrlas.

Pucha! yo cuando salí del colegio me deslumbre con la renombrada carrera de: "RELACIONES INTERNACIONALES" ... la miechica! eso es hacer plata" - me dije.

El problema es que me metí a una carrera de la que no sabía nada y no era para menos porque, la verdad es que uno sale de colegio y entrás a la U. como entrar a kinder, ni siquiera a primero básico.

Descubrís que muchas cosas de colegio ni se mencionan pero en cambio cosas de las que no tenés idea.... oh sí! oh Dios! oh oh! están ahí, esperando quietitas nomás a que las reprobés.

El problema no fue la U., el problema fue no recordar las cosas que amaba y poner como "objetivo real" las cosas que "quería".

Seamos realistas dije un día, poniendo la rimbombante carrera de RR.II. por los cielos, esto es lo mejor.

Lo malo es que uno se dice a sí mismo que debe de ser realista, no dejarse llevar por decisiones mediocres, por carreras que no dan plata, dejar a un lado las emociones y los sueños.

Malas noticias para quien piensa así! son precisamente las emociones, los sueños y el amor que uno siente por determinadas cosas, los que nos llevan a lograr nuestras metas de forma plena.

No nos quedemos en el "yo quiero..." , avancemos hacia el "yo amo..." y las cosas nos van a empezar a costar y a agradar a la vez.

Yo quiero a mi perro pero no daría la vida por él.
Yo amo a mi hijo y en este momento me moriría si tuviera que alargar con eso un minuto de su existencia.

Las metas no son para quererlas, son para amarlas, asi que sino estas dispuesto a casarte con lo que te has puesto como meta, mejor reconsiderala.